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martes, 23 de octubre de 2012

Conozca al Otro Movadef: Tradición, Familia y Propiedad, el Grupo Político Ultra Derechista de la Política Peruana


Hola a todos y todas. Si creían que Movadef era el único "cuco fundamentalista" de la política peruana, se equivocan. Los gonzalistas tienen un némesis y equivalente perfecto en el grupo fundamentalista "Tradición, Familia y Propiedad", cuya hija tumoral en el perú es "Tradición y Acción".

Este grupo fundamentalista, se disfraza de cristianianismo al puro estilo de su pariente natural el Opus Wey (Dei), sin embargo esta secta es mucho más radical y bruta. Este Ku Klux Klan peruano-latino, esta conformado por simples mortales con aires de grandeza y superioridad divina. Al igual que los viejos reyezuelos de la edad media, estos individuos creen celosamente que Dios los ha elegido para liderar a la descarreada y acéfala humanidad. Hitler es un aprendíz ante estos dígnos herederos del terrible papa Borgia. Los autodenominados "cruzados" viven con sueños monárquicos y nobiliarios, y hace poco hicieron noticia en Lima al censurar una muestra de arte en Miraflores.

Es sabido también que el ex-candidato a la presidencia de Venezuela Henrique Capriles simpatiza con el grupo. Con respecto a nuestra región, me refiero a Tacna es casi seguro que cuente con miembros activos, sobre todo de entre los eurodescendientes conservadores que se irrogan frecuentemente la tacneñidad y la tradición. Otro dato curioso es que el escudo de Tacna lleva el diseño de un león muy similar al emblema de esta secta. Luego de esta introducción, les recomiendo el siguiente artículo que trata sobre estos fundamentalistas católicos.



Tradición, familia y varios locos sueltos
Por: Gustavo Faverón Patriau

Tradición y Acción, el grupo católico de ultra-derecha reaccionaria que promovió la censura contra la muestra de Cristina Planas en Miraflores y el despido de Luis Lama de la secretaría cultural de esa municipalidad, es cualquier cosa excepto una asociación vecinal miraflorina: es parte de un movimiento que actúa en tres decenas de países, y cuyos principios son la aberración de cualquier visión moderna del mundo.

Ese movimiento, fundado en Brasil en 1960, se llama Tradición, Familia y Propiedad y, aunque a un lector del siglo veintiuno le puede sonar ridículo, Tradición Familia y Propiedad defiende, entre otras cosas, la existencia de una élite nobiliaria, naturalmente seleccionada, superior al resto de la humanidad, que tiene el deber moral de liderar al mundo en una “cruzada” contra lo popular y contra los “envilecimientos” propios del igualitarismo.

Si ustedes buscan Tradición y Acción en Facebook, encontrarán como foto de perfil el retrato de Plinio Correia de Oliveira (abajo), el activista católico brasileño que fundó Tradición, Familia y Propiedad, y que fue autor, entre otra decena de libros, de uno titulado Revolución y Contrarrevolución (1959), en el que se explica que la decadencia de la cultura occidental comenzó con el arribo del humanismo, en el paso al Renacimiento (y, por supuesto, con el protestantismo), y que todas esas enfermedades condujeron a la Revolución Francesa y la Ilustración, terribles atentados contra la nobleza y la autoridad de la aristocracia europea, y luego a la Revolución Rusa, estocada final contra todo ello.

Ya en 1943, Plinio Correia de Oliveira había escrito otro libro denunciando la infiltración de ideas socialistas y comunistas en la Iglesia Católica. Esto es, décadas antes de la Teología de la Liberación, porque Plinio Correia de Oliveira era, como sostienen sus seguidores, un real visionario, que percibió lo que nadie más era capaz de percibir: que el comunismo estaba secuestrando a la Iglesia Católica. Si a ustedes, setenta años más tarde, les parece que la profecía no se cumplió, y que la Iglesia sigue siendo, como sabemos, una institución mayoritariamente conducida por una élite conservadora, los seguidores de Plinio Correia de Oliveira estarán prestos a sacarlos de su “error”: para ellos, los vaticinios de su líder se siguen cumpliendo.

En favor de Plinio Correia de Oliveira hay que anotar que así como se opuso al comunismo se opuso también al fascismo. Pero se opuso a él por dos motivos distintos de los que ustedes se imaginan: primero, porque pensaba que fascistas y comunistas acabarían siendo parte de una misma gran alianza anti-crisitiana (cosa que el pacto Hitler-Stalin pareció confirmar, pero que las décadas siguientes han desmentido); segundo, Plinio Correia de Oliveira se oponía tanto al comunismo como al fascismo porque veía ambas ideologías como enemigas del aristocratismo y enemigas de la nobleza occidental, es decir, como atentados en contra del único estamento social naturalmente capaz de conducir a los pueblos por el camino de la fe. En otras palabras, el comunismo y el fascismo no lo espantaban por ser autoritarios: lo espantaban por se demasiado democráticos y demasiado igualitarios.

Si ustedes entran al sitio web de la rama norteamericana de Tradición, Familia y Propiedad (lo reconocerán por el ridículo león rampante de escudito medieval que es su símbolo), o a alguna de sus muchísimas páginas afiliadas, encontrarán que el grupo anda sumamente activo hoy, promoviendo un libro de Plinio Correia de Oliveira, titulado La nobleza y otras élites tradicionales análogas, una defensa de la nobleza europea, en la que el autor ve la posible salvación de Occidente.

(Tradición, Familia y Propiedad, aunque suene excesivamente idiota, en contra de la idea común de que la Iglesia debe tener una “opción preferencial por los pobres”, defiende explícitamente lo que llaman la “opción preferencial por la nobleza” e incluso argumenta que es anacrónico diferenciar a pobres de nobles porque… “cada vez hay más nobles afectados por la pobreza”. Lo sé: si yo no lo hubiera leído tampoco lo creería).

En la página de citas y comentarios favorables al libro, se publican cartas y artículos enviados a Plinio Correia de Oliveira por, básicamente, dos tipos de personajes públicos: autoridades de la Iglesia y viejos nobles europeos, que escriben cosas tan ridículamente hirientes para el oído de una persona común y corriente del siglo XXI que parecen bromas de humor negro.

Por ejemplo, el príncipe Luiz de Orleans-Braganza escribe lo siguiente sobre el libro de Plinio Correia de Oliveira:

“Como una roca en la cima de un promontorio asaltado por las olas, la nobleza ha sufrido sucesivos ataque desde la Revolución Francesa en adelante. Su poder político le ha sido arrebatado casi en todo el mundo. Las leyes generalmente le niegan cualquier derecho específico al uso de sus títulos y nombres tradicionales. El movimiento general de la economía y las finanzas ha conducido a otras manos las riquezas torrenciales que han elevado al capitalismo a un pináculo y han permitido que el jet set alardee de sus brillos, o, más bien, de sus brillantes abalorios, en todas partes”.

¿Quién es este príncipe, al que Plinio Correia de Oliveira eligió para presentar su libro ante el público de lengua portuguesa y que llora por la pérdida de poder de los nobles europeos? Es uno de esos figurines absurdos que todavía sobreviven en diversas partes del mundo, viviendo de las supuestas glorias de sus antepasados: Luiz de Orleans-Braganza se reclama a sí mismo heredero de la corona del Brasil y cabeza de la Casa Imperial Brasileña. Es el tipo de monigote ridículo que Tradición, Familia y Propiedad, y su filial peruana, Tradición y Acción, ven como legítimo y natural ejemplo de lo que la nobleza debería seguir representando en todo el mundo.

Si ustedes, en esa misma página, buscan el enlace para comprar el libro, se encontrarán con que el libro sólo es distribuido en español a tres países: Estados Unidos, Argentina y Perú. Porque tenemos el dudoso honor de ser uno de los únicos dos países hispanos en los que este grupo de fanáticos pasatistas y reaccionarios tienen cierta visibilidad.



Tradición y Acción, hija peruana de Tradición, Familia y Propiedad, ya ha actuado en el Perú otras veces. Hace dos años consiguió que se cerrara una muestra de arte en San Isidro porque la consideraron atentatoria contra la religión. Hace cuatro años nos hicieron pasar un ridículo internacional al lograr que se quitara de la programación del Convento de Santo Domingo del Cusco una exhibición de arte budista que venía haciendo una gira mundial. Una vez más, el argumento fue que el simple hecho de poner a la población cusqueña en contacto con productos culturales que provenían de una fe distinta era un atentado contra el catolicismo.

Nada de esto es simple casualidad ni es tampoco la simple preocupación de vecinos conservadores: Tradición y Acción, al efectuar estos atentados contra las artes y la cultura, está siguiendo a pie juntillas los preceptos de su delirante fundador (Plinio Correia de Oliveira se comportaba dentro de su organización como una suerte de enviado personal de la virgen María y sometía a algunos de sus miembros a rituales humillantes de obediencia personal): lo que el líder proponía era que los miembros de su grupo debían actuar en la sociedad como esa clase social perdida en las páginas de la historia: como un estamento nobiliario que debía supervigilar la fe de los demás, porque los demás, el pueblo, estaban naturalmente incapacitados para decidir por sí mismos.

Antes de que Tradición y Acción me bloqueara de su página de Facebook, tuve tiempo de llevarme una sorpresa. Una sorpresa mediana, en todo caso. Entre las personas que recomendaban la página y señalaban su preferencia por ella estaba el nombre de Luciano Revoredo, el director del Museo Metropolitano de Lima, nombrado para ese puesto por la alcaldesa de Lima, Susana Villarán. Escribí un post compartido en su muro y el mío con una simple pregunta: ¿cómo es posible que el director del museo municipal de la capital apoye a un grupo cuya especialidad es perseguir y hacerle la vida imposible a sus colegas directores y curadores de museos y galerías, sobre todo municipales, en todo el país?

La respuesta fue simple: Luciano Revoredo borró el post de su muro, me borró de sus contactos, me bloqueó y corrió tan rápido como pudo a borrar su respaldo a Tradición y Acción. Pero no dijo nada sobre el tema. Mi pregunta sigue pendiente y no es trivial: ¿el director del Museo Metropolitano de Lima está en favor de la persecución contra artistas y la censura y el despido de curadores de arte que hacen un trabajo serio y legítimo y que, a diferencia de él, están profesionalmente capacitados para llevarlo a cabo? ¿Qué podemos esperar los limeños de un museo dirigido desde esos parámetros mentales?

El resto de las batallas que pelean Tradición, Familia y Propiedad en el mundo y Tradición y Acción en el Perú son previsibles: contra el matrimonio gay, contra la homosexualidad en general, en contra de las denuncias de abuso sexual infantil en la Iglesia, contra el derecho de las mujeres a abortar no importa cuáles sean las circunstancias, contra lo que ellos llaman “el mito del calentamiento global” (¡incluso están en contra de los automóviles eléctricos!) y a todo eso se refieren como los elementos que forman una nueva “cruzada”. Y nosotros, los peruanos, que no vivimos cruzada alguna, vamos a ser tan estúpidos de hacer nuestra la guerra santa de unos fanáticos que se sienten instrumentos de la divinidad?

La cantidad de barbaridades que Tradición, Familia y Propiedad y Tradición y Acción defienden es tal que no basta un post siquiera para mencionarlos sumariamente. Pero hay sin duda un tema en el programa diseñado por Plinio Correia de Oliveira que a los peruanos nos debería poner los pelos de punta: el brasileño escribió un libro denunciando a los “comunistas” que se oponían a la colonización y catequización de pueblos indígenas… ¡en los años setenta! ¿Ese es el tipo de gente al que los vecinos de Miraflores van a dar el rol protagónico para dictaminar qué es arte y qué no y qué cosa pueden ver o no los miraflorinos y los demás limeños y peruanos? ¿A esta gente le vamos a dar un papel visible en el funcionamiento de nuestra sociedad?

CONTRA LA CENSURA, FIRMA AQUÍ: http://nocensura.epetitions.net

Dato adicional, la página de "fans" de este secta político religiosa en la red social facebook es: http://www.facebook.com/tradicionyaccion.peru

Por hoy es todo, soy el Dr. Azul en Tarata 21...


1 comentario :

  1. Una salvedad: el ex-candidato venezolano Capriles ya no pertenecería ni guardaría afiliación con este grupo ultra... al menos eso parecería, pues la última referencia al respecto data de los 90´s, cuando él era un jovenzuelo imberbe, y ya sabemos que los jovenzuelos imberbes suelen ser idiotas.

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