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domingo, 20 de noviembre de 2011

Ollanta Humala y el Retorno de la Política del Perro del Hortelano. ¿Quién Ganó, el Pueblo o las Mineras?

Hola a todos y todas, antes de inciar el post de hoy, desde estas líneas le enviamos nuestras buenas vibras y energías a Elías el vocalista de la banda de rock tacneño TREMOLO. Fuerza man y vuelve pronto a deleitarnos con tu música.

Ahora sí vamos al grano, o al forúnculo que es los mas parecido al personaje de nuestro post del día de hoy. Y es que Humala de ser algo así como un Emiliano Zapata Andino, un José Artigas peruano o hasta un Hitler autoctono para los indigenistas, ha tirado al fango el poncho y el chullo, y escupio con desdeño la coca que durante la campaña chacchaba, se quito lo pobre, se baño con el agua con la que los mineros sorben carísimos Johnnie Walker Blue Label. En pocas palabras, Humala se saco la loteria y ahora vive el sindrome "del nuevo rico".

Con declaraciones que parecen los discursos que hubiese dado PPK si ganaba, ahora el nuevo rico (Humala)trata de ganarse el respeto de los viejos ricos y así con su favor poder entrar al exclusivo Club social del aristocrático stablishment peruano, ese club que cree en un "Perú Blanco". Ese mismo club del dinero que ve al resto de sus fronteras como suburbios poblados por seres salvajes y un poco mas que primitivos, a los que hay que civilizar a punta de minería y gas lacrimogeno, somos esos mismos seres "extremistas y brutos" a los que dicen que hay que incluir. Así pues, ahora, los legítimos e indignados dueños de este país serán incluidos, como reza la tan cacareada inclusión, es decir, el ladrón finalmente incluira al dueño como propietario de su propia casa, o al menos como el mayordomo, chofer o mucama talvez. Total la Confiep, la Sociedad de Minería, Petróleo y Energía, y amigotes, serán los que harán la inclusión a su modo. Y es que la inclusión fue mal entendida como la reivindicación, y no se hablo de reivindicación explicitamente, se la entendio implicitamente, ya que haber prometido reivindicación habría significado darle al indignado lo que por derecho merece, y es que en realidad lo que se quería era venderle ilusiones en un gran pomo de cebo de culebra.

Hoy tenemos un Humala que marcha caminando por la vereda derecha, que gobierna bajo el visto bueno de los verdaderos humalistas: los Mineros, la Confiep, los banqueros, el premierato sionista y otros adictos al poder, donde la izquierda acaviarada menospreciada asi misma y mal ejemplo del verdadero socialismo, atisba a los amos, cual chacal a los leones que deboran la presa.



El forúnculo más grande y traidor que haya erupcionado en el sufrido rostro de nuestro país, hace días atrás le dio luz verde a la mineras, días despues condecora al "Tucan" Bedoya, el viejo adalid de la derecha peruana y defensor de los ricos del país. Plop, y hay quienes aún le creen. Sus programas sociales tampoco iran, o si van serán a baja, muy baja intensidad, él lo dijo. Aquí en Tacna, el decrepito Chocano y los incompetentes alcaldes, deberan esperar sentados que Ollanta construya nuestro Hospital, y deberan confiar en que la torta no se les voltee y Humala termine por darle luz verde a Southern y a las otras mineras como al parecer hara, a juzgar por el mal precedente del proyecto minero Minas Conga.

En conclusión la política del perro del hortelano del panzón Alan García ha regresado recargada, seguro que el gordo se mea de la risa cada vez que escucha a Humala decepcionar al pueblo. Vueltas de la vida. Aquí les dejamos un articulo de la mula.pe que nos parece interesante compartir con ustedes.


Fuente: La Mula.pe

¿Quién ganó finalmente, el Ollanta Humala de polo rojo o el de polo blanco? Ninguno. Ganó el de cuello y corbata. Una corbata que ya le está apretando a la hora de recordar sus promesas electorales.

El candidato Humala recorrió Áncash, Andahuaylas, Cajamarca y Tacna con un discurso confrontador contra la gran minería y en defensa del agua y el medio ambiente por sobre todo. Por supuesto que llegada la hora, esas promesas solo fueron eso, promesas y no hechos. ¿Tienen los ciudadanos el derecho de reclamarle al presidente que cumpla sus promesas? Sí. Como cuestión básica y por salud democrática.

Ahora, en sus más recientes declaraciones, Humala parece haber querido zafar cuerpo en relación a los conflictos socioambientales del interior del país, echándole la culpa a los gobiernos pasados, poniendo en el ring a las ‘fuerzas del orden’ versus el pueblo. Es cierto que todo se generó, oleó y sacramentó en las gestiones anteriores, pero acaso ¿no se eligió a Humala para que cambiara eso? ¿Hubiese sido más sensato un Humala diciendo que no podría cambiar nada?.

La gran transformación sí está ocurriendo, y es la de mismo presidente.

Las mutaciones en política son reales y generalmente progresivas. Cinco años, tres años, un año, pero ¿en cien días? Quizá un record. ¿Y cuál es el motivo? Las presiones. Pero, no necesariamente las de los grupos extremistas, como ahora le gusta llamar a los pobladores, sino las de los grupos económicos de poder. Claro que eso no se llama presión, a lo mucho ‘negociación’: “si tal proyecto minero no va, olvídate de tu gravamen de 3 mil millones” (que realmente serían mil millones).

Se dice a menudo que tras las protestas ciudadanas hay oscuros y perversos intereses personales, políticos y económicos (puede ser). Lo genial es que las mineras, que esperan espectaculares ganancias de miles de millones de dólares a como dé lugar, nunca tienen intereses o poseen ingerencia económicas o política. A las mineras solo las mueve la filantropía, ¿no es así Premier Lerner?.

Humala parece haber olvidado que los grupos mineros hicieron la famosa “chanchita” para financiar el programa televisivo del periodista Jaime Bayly -desde Miami- para destazarlo públicamente cada domingo. O parece haber olvidado su feroz crítica a la ONG minera Reflexión Democrática que asesoraba políticamente a postulantes al Congreso. ¿Superar los rencores en nombre de la gobernabilidad? Genial.

Humala, ahora tiene dos nuevos amigos, y al parecer nuevos socios, Dionisio Romero y Roque Benavides, quienes lo aplauden congraciados con su nuevo ‘gran cambio’. ¿Algo de malo? No. El problema está en la repentina lejanía del mandatario de quienes antes lo apoyaron, como presidentes regionales, alcaldes, frentes de defensa, rondas campesinas y urbanas, población, etc. Quienes le recuerdan el pasado y el presente con creativas slogan: “¡Ollanta, amigo, vuelve al camino!”.

Y entonces, ¿quiénes deben encargarse de esa gente que reclama y que sale en el octavo bloque de los noticieros? Bueno, para eso están los ministros, para viajar a las zonas del conflicto y encarar la realidad desnuda. El problema es que uno regresa a Lima en el avión privado de la minera; el otro, según Diario 16, tendría un conflicto de intereses ya que una de sus empresas asesora a la minera; y el otro ministro, en solitario, dice que el EIA (Estudio de Impacto Ambiental) del proyecto minero “no habría sido suficientemente exhaustivo en lo referido a la valoración de los bienes y servicios ambientales que presentan las lagunas”. ¿Entonces?.

Durante la semana pasada, el presidente fue autor de una de las teorías más extrañas que haya planteado mandatario alguno: “no queremos reservorios, queremos lagunas modernas como en otros países”. ¿Qué significa una laguna moderna? Probablemente una con conexión a Internet, con agua mineral y peces robóticos. De otro modo no se entiende.

Humala se presentó con la izquierda, ganó la presidencia como convertido de centro, y ha empezado a gobernar con la derecha. Entonces, ¿encontrará un equilibrio entre todas las fuerzas que lo quieren asir como a un Túpac Amaru moderno? ¿Lo único que lo separará de Toledo será el apellido y de García el abdomen?.

Como diría un campesino durante una de las protestas en Cajamarca: “Ollanta, por qué nos has abandonado”.

Finalmente y como diría Bedoya a Humala: "Es una caja de sorpresas", y esperamos que no traiga más sorpresas ingratas al pueblo y a los indignados que lo eligieron, sino, ya conoce el destino de sus predecesores.

Nota aparte, hay muchos líderes de derecha de ámerica latina asilados en el Perú, algunos con juicios pendientes hasta por delitos de violación de derechos humanos en sus paises de origen, pero nada ha hecho Humala al respecto. Tanta derecha al rededor lo ha maerado, aunque parece que siempre fue asi, nos hizo el cuento. Y su mujercita, con aires de emperatriz. Hay de ti Perú.

Por hoy es todo, soy el Dr. Azul en Tarata21...

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